El Pleno de la Asamblea de Madrid se reunirá en sesión ordinaria, el día 7 de mayo (jueves) de dos mil veinte, a las diez horas, en el Salón de Plenos de su sede (Pza. de la Asamblea de Madrid, núm. 1), para deliberar y resolver sobre el siguiente
ORDEN DEL DÍA
1 Preguntas de Respuesta Oral en Pleno
1.1 Expte: PCOP 953/20 RGEP 10465
Autor/Grupo: Sr. Morano González (GPUP).
Destinatario: Sra. Presidenta del Gobierno.
Objeto: Planes que tiene previstos el Gobierno de la Comunidad de Madrid para las residencias de los mayores de la región una vez que finalice la crisis del Covid-19.
1.2 Expte: PCOP 757/20 RGEP 9765
Autor/Grupo: Sra. Monasterio San Martín (GPVOX).
Destinatario: Sra. Presidenta del Gobierno.
Objeto: Plan de contingencia que tiene el Gobierno de la Comunidad de Madrid para hacer frente a la crisis del coronavirus durante los próximos 18 meses.
1.3 Expte: PCOP 981/20 RGEP 10515
Autor/Grupo: Sr. Gómez Perpinyà (GPMM).
Destinatario: Sra. Presidenta del Gobierno.
Objeto: Se pregunta cómo valora su Gobierno que deberá adaptarse la regulación de la Renta Mínima de Inserción debido a la crisis de la Covid-19.
1.4 Expte: PCOP 440/20 RGEP 4139
Autor/Grupo: Sr. Serrano Sánchez-Capuchino (GPP).
Destinatario: Sra. Presidenta del Gobierno.
Objeto: Se pregunta cómo valora la situación política actual en la Comunidad de Madrid.
1.5 Expte: PCOP 980/20 RGEP 10514
Autor/Grupo: Sr. Gabilondo Pujol (GPS).
Destinatario: Sra. Presidenta del Gobierno.
Objeto: Criterios y prioridades que considera decisivos para acometer el plan de desescalada en la región del confinamiento por el Covid-19.
1.6 Expte: PCOP 987/20 RGEP 10521
Autor/Grupo: Sr. Núñez Guijarro (GPP).
Destinatario: Gobierno.
Objeto: Balance que hace el Gobierno Regional, hasta el momento, de la activación del PLATERCAM con motivo del COVID-19.
1.7 Expte: PCOP 934/20 RGEP 10440
Autor/Grupo: Sr. Zafra Hernández (GPCS).
Destinatario: Gobierno.
Objeto: Tras las declaraciones del Vicepresidente de la Comunidad de Madrid que se muestra abierto a un pacto de presupuesto con el PSOE, se pregunta cómo valora llegar a un gran pacto de presupuesto por la reconstrucción.
1.8 Expte: PCOP 969/20 RGEP 10489
Autor/Grupo: Sra. Cuartero Lorenzo (GPVOX).
Destinatario: Gobierno.
Objeto: Se pregunta si es adecuada la dotación económica en el presupuesto de la Comunidad de Madrid para cada Consejería en el actual contexto de crisis del coronavirus.
1.9 Expte: PCOP 990/20 RGEP 10524
Autor/Grupo: Sra. Sánchez-Camacho Pérez (GPP).
Destinatario: Gobierno.
Objeto: Mecanismos que está utilizando la Comunidad de Madrid para financiarse en los mercados con el fin de acometer los gastos derivados de la crisis sanitaria del COVID-19.
1.10 Expte: PCOP 932/20 RGEP 10438
Autor/Grupo: Sr. Martínez Cantero (GPCS).
Destinatario: Gobierno.
Objeto: Medidas que propone la Consejería de Economía, Empleo y Competitividad en materia de prevención de riesgos laborales dada la situación generada por la crisis del COVID -19.
1.11 Expte: PCOP 916/20 RGEP 10415
Autor/Grupo: Sr. Tejero Franco (GPMM).
Destinatario: Gobierno.
Objeto: Se pregunta si considera el Gobierno que la mejor manera de reactivar la economía madrileña tras el impacto del COVID-19 es liberalizando el suelo para que la construcción sea el motor de la economía.
1.12 Expte: PCOP 988/20 RGEP 10522
Autor/Grupo: Sr. Sanjuanbenito Bonal (GPP).
Destinatario: Gobierno.
Objeto: Medidas que contempla el Plan de Choque puesto en marcha por el Gobierno Regional con motivo del COVID-19 para apoyar a los agricultores, ganaderos y la industria alimentaria.
1.13 Expte: PCOP 832/20 RGEP 9933
Autor/Grupo: Sra. Joya Verde (GPVOX).
Destinatario: Gobierno.
Objeto: Estrategia de aplicación de pruebas diagnósticas de infección por SARS-CoV-2 que van a llevar a cabo en la Comunidad de Madrid.
1.14 Expte: PCOP 838/20 RGEP 9982
Autor/Grupo: Sra. Lillo Gómez (GPUP).
Destinatario: Gobierno.
Objeto: Medidas que van a poner en marcha para hacer frente al efecto de COVID-19 en las listas de espera quirúrgica, de consultas y pruebas diagnósticas del Servicio Madrileño de Salud 2016-2019.
1.15 Expte: PCOP 883/20 RGEP 10218
Autor/Grupo: Sra. García Gómez (GPMM).
Destinatario: Gobierno.
Objeto: Se pregunta cómo tiene pensado el Gobierno de la Comunidad de Madrid reforzar los servicios de Atención Primaria y Salud Pública para aplicar las medidas de desescalamiento de la epidemia del coronavirus.
1.16 Expte: PCOP 952/20 RGEP 10464
Autor/Grupo: Sr. Gómez Chamorro Torres (GPS).
Destinatario: Gobierno.
Objeto: Se pregunta cómo está cumpliendo la Consejería de Sanidad las medidas cautelares solicitadas por el Ayuntamiento de Alcorcón e instadas por el TSJM a la Comunidad de Madrid para normalizar la situación sanitaria en las residencias de mayores de esta localidad con el fin de dotarlas de personal, material de protección y pruebas de detección del Covid-19.
1.17 Expte: PCOP 839/20 RGEP 10008
Autor/Grupo: Sra. Morales Porro (GPS).
Destinatario: Gobierno.
Objeto: Medidas contra la violencia de género específicas para la situación derivada por el Covid-19 que se están adoptando por parte del Gobierno Regional.
1.18Expte: PCOP 862/20 RGEP 10132
Autor/Grupo: Sra. Acín Carrera (GPMM).
Destinatario: Gobierno.
Objeto: Planes que tiene el Gobierno de la Comunidad de Madrid para absorber la demanda de transporte público que se dará en la fase de desescalada del confinamiento debido al Covid-19.
1.19Expte: PCOP 933/20 RGEP 10439
Autor/Grupo: Sr. Rubio Ruiz (GPCS).
Destinatario: Gobierno.
Objeto: Medidas iniciales que tiene previsto adoptar la Consejería de Transportes, Movilidad e Infraestructuras, en el marco de la desescalada programada con motivo de la crisis del COVID-19 en la Comunidad de Madrid.
1.20 Expte: PCOP 870/20 RGEP 10160
Autor/Grupo: Sra. Bernardo Llorente (GPS).
Destinatario: Gobierno.
Objeto: Se pregunta si considera suficientes las medidas que ha puesto en marcha el Gobierno Regional, a raíz de la crisis ocasionada por el COVID-19, a fin de procurar la igualdad de oportunidades del alumnado madrileño.
1.21 Expte: PCOP 948/20 RGEP 10460
Autor/Grupo: Sr. Moreno Navarro (GPS).
Destinatario: Gobierno.
Objeto: Se pregunta por qué el Gobierno de la Comunidad de Madrid no ha realizado ninguna convocatoria específica para ayudas a proyectos de investigación destinados a la pandemia COVID-19 como sí ha realizado el Gobierno Central y diversas Comunidades Autónomas.
COMPARECENCIA DEL PRESIDENTE DEL GOBIERNO, PEDRO SÁNCHEZ.
El Gobierno aprueba un plan de desescalada que se prolongará hasta finales de junio.
El Consejo de Ministros ha aprobado el Plan para la Transición hacia una Nueva Normalidad que establece los principales parámetros e instrumentos para la adaptación del conjunto de la sociedad a la nueva normalidad, con las máximas garantías de seguridad, tras la crisis provocada por el COVID-19.
Durante su comparecencia en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha mantenido que el propósito del plan es "poner a España en marcha protegiendo la salud y la vida de los ciudadanos y manteniendo a salvo nuestro sistema de salud".
Pedro Sánchez ha insistido en que la desescalada será gradual, asimétrica y coordinada y que no se recuperará de golpe toda la actividad y la movilidad, sino que se hará en cuatro fases. Además, ha aclarado que la provincia o la isla será el espacio territorial donde se desarrollarán las actividades permitidas: "No habrá movilidad entre provincias o islas hasta alcanzar la nueva normalidad".
Desescalada gradual, asimétrica y coordinada
El presidente ha explicado que la desescalada se hará en función del control de la epidemia en cada provincia y a la velocidad que permita la situación sanitaria de esa zona, de acuerdo con criterios objetivos. El paso de una fase a otra en cada lugar se determinará en función de las capacidades estratégicas de su sistema sanitario de atención primaria y hospitalario; su situación epidemiológica; la implantación de medidas de protección colectiva en comercios, transportes, centros de trabajo y en cualquier espacio público, y en los datos de movilidad y económicos.
Estos marcadores serán públicos, ha anunciado Sánchez, "para que la ciudadanía pueda conocer los criterios en los que se basan las decisiones políticas que van a determinar la vuelta a la nueva normalidad en cada territorio".
"El proceso no será uniforme, sino asimétrico y con distintas velocidades, pero coordinado, para que se rija por unas mismas reglas", ha remarcado el presidente. Esta coordinación recaerá en el Gobierno de España, y el ministro de Sanidad asumirá las decisiones necesarias como autoridad delegada. No obstante, se tendrá muy en cuenta el parecer de las autoridades autonómicas y locales, a los que corresponderá gran parte de la gestión. De hecho, podrán tomarse medidas en territorios no coincidentes con las provincias si así lo motivan las comunidades autónomas.
Fases de la desescalada
En la actual fase preparatoria o fase cero, el presidente ha anunciado que, además de la medidas proyectadas para que los menores salgan una hora a la calle y los adultos a hacer ejercicio, se incluye la apertura de locales y establecimientos con cita previa para la atención individual de los clientes, así como de los restaurantes con servicio de comida para llevar, sin consumo en el local.
Los deportistas profesionales y federados podrán empezar a entrenar de forma individual.
En la fase uno o inicial, el jefe del Ejecutivo ha señalado que se permitirá la apertura del comercio bajo condiciones estrictas de seguridad, excepto los centros comerciales, donde son más probables las aglomeraciones.
En restauración se podrán abrir terrazas con limitaciones de ocupación del 30% y, en hostelería, hoteles y alojamientos turísticos, excluyendo las zonas comunes. El sector agroalimentario y pesquero reanudará las actividades que mantenía con restricciones. Los lugares de culto podrán abrir limitando su aforo a un tercio de su capacidad.
En el ámbito deportivo, el presidente ha avanzado la apertura de centros de alto rendimiento con medidas de higiene y protección reforzadas y el permiso para el entrenamiento medio en ligas profesionales. Para los ciudadanos que utilizan el transporte público, el uso de la mascarilla estará "altamente recomendado".
En la fase dos o intermedia se abrirá el espacio interior de los locales solo para el servicio de mesas, con separación entre ellas y un tercio de aforo.
Sánchez ha concretado que el curso escolar comenzará en septiembre con carácter general, si bien se podrán reabrir antes los centros educativos con el propósito de garantizar las actividades de refuerzo, que los menores acudan en el caso de que ambos progenitores trabajen presencialmente y para celebrar las pruebas de la EBAU.
Los cines, teatros y auditorios reabrirán un tercio de su aforo con butacas preasignadas. Las salas de exposiciones, conferencias y visitas a monumentos también abrirán con un tercio de su ocupación habitual. Los actos y espectáculos al aire libre estarán permitidos cuando se congreguen menos de 400 personas sentadas. Los lugares de culto deberán limitar su aforo al 50%.
En la fase tres o avanzada, el presidente ha indicado que se flexibilizará la movilidad general, si bien se mantendrá la recomendación del uso de la mascarilla fuera del hogar y en los transportes públicos.
El comercio limitará el aforo al 50% y se fijará una distancia mínima de 2 metros entre personas. En restauración, se suavizarán algo más las restricciones de aforo y ocupación, si bien se mantienen estrictas condiciones de separación entre el público.
Pedro Sánchez ha señalado que el Ministerio de Sanidad dictará órdenes que detallarán todos los supuestos.
Plazo mínimo de dos semanas por fase
La duración mínima de cada una de las fases de desescalada se ha fijado en dos semanas. En el mejor de los casos, ha señalado Sánchez, la duración del proceso será de mes y medio y, como máximo, se plantean ocho semanas, "por lo que a finales de junio estaríamos en la nueva normalidad si la evolución de la epidemia está controlada en todos los territorios".
A partir de esa fecha terminarán las restricciones sociales y económicas, pero se mantendrá la vigilancia epidemiológica y, sobre todo, las medidas de higiene y protección personal hasta que haya una vacuna.
Primeros territorios en Fase 1, a partir del 4 de mayo
Si la evolución de la pandemia se mantiene en los parámetros actuales, el próximo fin de semana, se permitirá en toda España la actividad física individual y paseos con las personas con las que se convive.
Del mismo modo, y atendiendo a su incidencia mínima de contagios, las islas de Formentera en Baleares y La Gomera, Hierro y La Graciosa en Canarias, se situarán en la fase 1 a partir del 4 de mayo. El 11 de mayo lo harán aquellas provincias que cumplan los requisitos.
A partir de esa fecha, se evaluará quincenalmente el cumplimiento de los marcadores para cada una de las provincias o islas.
Responsabilidad individual y disciplina social
El presidente del Gobierno ha explicado que en la confección del plan se ha analizado las principales experiencias internacionales e identificado las mejores prácticas para recuperar la vida cotidiana y la actividad económica sin poner en riesgo la salud colectiva. Asimismo, se han contemplado las aportaciones de las comunidades autónomas y las entidades locales.
Pedro Sánchez considera que los verdaderos protagonistas en esta etapa de desescalada serán los ciudadanos y ha apelado, de nuevo, a su responsabilidad individual y a la disciplina social. "Con nuestro comportamiento podemos salvar vidas y recuperar nuestro país". Por el contrario, "cualquier conducta irresponsable se vuelve contra quien la protagoniza, pero perjudica a todos", ha dicho.
El presidente ha advertido que el proceso va a ser "más peligroso y más difícil" que el confinamiento, puesto que va a requerir combinar el respeto de las reglas de higiene y distancia social con la recuperación de espacios de movilidad y actividad social. "El virus no se ha ido", ha recordado y, hasta que no haya una vacuna, ha reiterado la necesidad de ser cautos y prudentes, y no poner en riesgo por impaciencia lo conseguido con "muchos sacrificios en estas seis semanas".
En este punto ha agradecido el "trabajo abnegado de los sanitarios" y el "esfuerzo y sacrificio" de todos los ciudadanos, lo que han permitido salvar miles de vidas.
Homenaje a los fallecidos
Pedro Sánchez ha expresado su pésame a los familiares de los fallecidos por la pandemia. Cuando esté totalmente controlada, ha anticipado, se les rendirá un homenaje público.
Otros acuerdos
El Gobierno ha aprobado un Real Decreto-ley de medidas urgentes para la recuperación de la actividad judicial tras el COVID-19. El texto recoge las medidas organizativas, procesales y de seguridad laboral más urgentes para la paulatina vuelta a la actividad de los juzgados y tribunales y tiene como prioridad la salud de los profesionales que desarrollan su trabajo en ese ámbito.
Celebramos el 1º de Mayo, Día Internacional del Trabajo, en
medio del confinamiento motivado por el COVID19, virus que
recorre el mundo y que se ha manifestado con especial incidencia
en nuestro país. Todo se ha visto afectado por la extensión de
la pandemia; miles de personas han fallecido, nuestro tejido
productivo ha quedado gravemente tocado, millones de puestos
de trabajo están en peligro y cientos de miles de personas se
encuentran sin recursos frente a la crisis.
El COVID-19 está afectando a todo el mundo, aunque lo haga
con diferente intensidad y en todo el mundo se ha puesto de
manifiesto la fragilidad e injusticia del modelo social y económico
imperante.
El 1º de Mayo es la mejor ocasión para reivindicar
un nuevo orden mundial más justo y solidario que sitúe a las
personas y su bienestar por delante de los intereses económicos
de unos pocos. Es también la ocasión de recordar la memoria
de los y las sindicalistas que son perseguidos, despedidos,
amenazados o asesinados en cualquier lugar de la tierra por
defender ese mundo más justo, en el que el reparto de la
riqueza, el valor del trabajo y la libertad sindical van de la mano.
Europa debe tener el protagonismo que hasta ahora no ha sido
capaz de asumir. La crisis es de tal magnitud que está poniendo
en duda los cimientos del logro más importante de nuestro
continente: la Unión Europea. Las instituciones europeas deben aceptar que las políticas de
austeridad que han impuesto en la pasada crisis han debilitado
los mecanismos de protección social y laboral en los que se está
cebando la pandemia y renunciar a ellas definitivamente para
enfrentar la crisis de forma verdaderamente solidaria.
Hasta ahora, a duras penas, se ha alcanzado un acuerdo para
liberar una primera partida de medio billón de euros destinados a
enfrentar los efectos más perniciosos de la crisis. Pero hace falta
más decisión y voluntad política. Necesitamos una verdadera
herramienta unitaria de inversión en Europa y una iniciativa
fiscal coordinada. En esta coyuntura urge impulsar la capacidad
para emitir deuda común que ayude a financiar un gran plan
de choque europeo contra la crisis y por la reconstrucción
económica.
Los sindicatos españoles, junto a la Confederación
Europea de Sindicatos, trabajamos en esa dirección, porque no
está en juego únicamente la recuperación de las economías
nacionales. Está en juego el futuro de la Unión Europea.
Una vía diferente. Desde el primer momento las organizaciones sindicales hemos
presentado propuestas para evitar que la crisis destruya empleo
y deje en la pobreza más absoluta a amplias capas de nuestra
ciudadanía: la promoción y primacía de los mecanismos de
ajuste temporal, las suspensiones y reducciones de jornada
-a través del mecanismo de los ERTE-; las prestaciones por
desempleo a contador cero para todas las personas afectadas,
tuvieran o no adquirido el derecho a las mismas; las ayudas y
subsidios extraordinarios, etc. son, en gran parte, el resultado
de la exigencia sindical en el marco del diálogo social.
Son
instrumentos aún insuficientes, pero que han situado la respuesta
a la crisis en una vía diferente, centrada en la atención a los
problemas de las personas y en una nueva forma de percibir las
necesidades de este país. Ahora, es necesario prorrogar los mecanismos de ajuste
temporal del empleo, diseñados para el estado de alarma, el
tiempo que sea preciso para sostener nuestro tejido productivo
y la supervivencia digna de las personas trabajadoras. Es
imprescindible cubrir las necesidades de aquellas que carecen
de cualquier tipo de prestación. Con esta finalidad, el movimiento
sindical exige la regulación urgente de un Ingreso Mínimo Vital, como ya hicimos en la legislatura anterior promoviendo
una Iniciativa Legislativa Popular. Y debe garantizarse que la
recuperación de la actividad económica se lleva a cabo sin
poner en riesgo la salud de los y las trabajadoras.
Pero hay que ir más allá y determinar las líneas de un nuevo
modelo productivo y social que siempre hemos reivindicado y
que la crisis del coronavirus demuestra que es inaplazable.
Más
y mejores servicios públicos: sanidad, atención a las personas
mayores y a las dependientes, educación, etc. Intervención
pública en los sectores estratégicos (energía, suministros,
servicios financieros, industria) que garantice, al mismo tiempo,
la respuesta ante situaciones críticas y una mayor eficiencia
y menor dependencia de un mercado que se articula bajo el
principio del máximo beneficio y que carece de sensibilidad ante
los problemas de las personas. Inversión en ciencia, tecnología
e innovación, que oriente la recuperación hacia un modelo de
desarrollo económico justo y medioambientalmente sostenible.
Para todo ello, es necesario un gran pacto. Un pacto al que
las organizaciones sindicales estamos sin duda dispuestas,
pero que para que tenga éxito debe contar con el compromiso
del conjunto de fuerzas políticas. Estamos en un momento
trascendental en la historia de nuestro país. Todas las fuerzas
políticas, económicas y sociales deben actuar unidas si se
quiere estar a la altura de las circunstancias. Las personas que a pesar del riesgo de contagio y de los
deficientes medios de protección están salvando vidas, ayudando
a las personas mayores, dependientes y con discapacidad, las
que garantizan el funcionamiento de los servicios esenciales que
requiere nuestra economía son las verdaderas protagonistas de
esta crisis. También lo son aquellas que teletrabajan y las que se
han reincorporado a la actividad, las que han perdido el empleo
o no lo tenían y les va a ser más difícil encontrarlo. Todas ellas
son un ejemplo para este país y no debemos olvidarlo cuando
esto pase. Para recordarlo hoy y siempre, en este Primero de
Mayo el movimiento sindical les rinde homenaje.
En tanto que organizaciones internacionalistas y solidarias,
somos conscientes de que sólo una respuesta global puede ser
la solución a una crisis global. La solidaridad y la colaboración
sindical internacional tiene en este momento, en este Día
Internacional, más importancia que nunca. Conscientes de que
este es un 1º de Mayo especial, atrapados por el coronavirus y
el confinamiento, sin manifestaciones en las calles y sin actos
públicos, haremos de la movilización de las ideas en centros
de trabajo, medios de comunicación y redes sociales nuestra
principal manifestación:
1. Reivindicamos un nuevo modelo económico y social cuya
prioridad sean los derechos y el bienestar de las personas.
2. Reivindicamos el trabajo como principal factor de cohesión
social, ejemplarizado en este tiempo por las trabajadoras y
trabajadores de los sectores esenciales y de los servicios
públicos, de manera singular, por todo el personal sanitario.
3. Reivindicamos condiciones de trabajo dignas y salarios
suficientes, y denunciamos las reformas que se hicieron
para devaluar y precarizar el empleo.
4. Reivindicamos el papel de la mujer trabajadora en una
sociedad más igualitaria y justa. Muchos de los sectores
laborales que hoy están salvando vidas, facilitándonos
la provisión de alimentos o evitando que se extienda la
pandemia, son sectores feminizados, en los que muchas de
estas trabajadoras no llegan ni a mileuristas.
5. Reivindicamos, hoy con más fuerza si cabe, una Unión
Europea más social y políticamente más unida y más
solidaria.
6. Reivindicamos algo que siempre hemos considerado un
pilar esencial del Estado de bienestar, los servicios públicos,
que sufrieron los recortes durante la gestión neoliberal de la
crisis de 2008 y con los que algunos poderes autonómicos
se han ensañado y que deben ser considerados un bien
social ahora y siempre.
7. Reivindicamos, ante el drama humano, social y económico
que está causando el coronavirus, que las políticas públicas
(y también privadas) atiendan sobre todo a las personas y
sectores más vulnerables. En este sentido, hay que poner en
marcha cuanto antes un Ingreso Mínimo Vital.
8. Reivindicamos un Pacto de Estado para combatir el
COVID19 y reconstruir la estructura económica y productiva
de nuestro país, garantizando que no dejamos a nadie atrás.
Sindicatos y organizaciones empresariales estamos llamados
a jugar un papel determinante en este proceso.
9. Reivindicamos el impulso de políticas sectoriales en el
corto plazo en los sectores que más van a sufrir la caída de
actividad, así como la recuperación de una base industrial
para nuestro país que garantice el aprovisionamiento de
bienes básicos. También la inversión en Investigación,
Desarrollo e Innovación, que en el ámbito sanitario, pero no
sólo en él, se vuelven a demostrar imprescindibles para un
país.
10. Reivindicamos una estrategia económica y social de
desescalada y salida de la crisis acompañada de un cambio
de modelo productivo, respetuoso con el medio ambiente y
asentado en el empleo estable y con derechos.
Discurso de Ángel Gabilondo, Portavoz del Grupo Parlamentario Socialista en la Asamblea de Madrid, en el pleno del pasado 29 de abril de 2020.
No nos apropiemos del luto ni del dolor. No pensemos en dos Españas: la de
los dolientes y la de los indiferentes. No hay una España indiferente a este
dolor. Todos lo sentimos.
Con profundo dolor por los fallecidos y con condolencia para sus familias,
con agradecimiento a todos los colectivos que trabajan en la crisis,
especialmente en la sanidad, en los servicios públicos, pero también en todos
los sectores que hacen que nuestra Comunidad y que todo España esté
abastecida y funcionando con los límites decididos. Y, desde luego, con
nuestro reconocimiento al comportamiento cívico de los madrileños.
Agradezco esta imprescindible convocatoria, a petición propia, señora
presidenta, que coincide con nuestra pública solicitud de que lo hiciera.
No vengo a hacer ostentación de las diferencias, a fin de alejar posiciones. No
creo que eso ayude a la Comunidad de Madrid a afrontar y resolver los
problemas de la ciudadanía. Ni voy a concentrarme en el debate sobre quién
lo vio antes. Ni fue tan fácil vislumbrar la que se avecinaba, ni se disponían de
estructuras activas para una adecuada perspectiva. Dejémonos de hacer ahora,
siempre con posterioridad, oraciones condicionales y subjuntivas (“si
hubiéramos”) para alentar discursos quejumbrosos o de denuncia sin remisión.
Pero deseo expresar con claridad mi posición y la de nuestro Grupo
Parlamentario, crítica y constructiva, sobre la actual situación y perspectivas.
Nos encontramos en una tesitura compleja y difícil. En muchos aspectos
dramática y, en todos, preocupante. Nos concierne.
Y este no es un debate sobre el poder ni sobre la legitimidad de su Gobierno.
No queremos cabalgar sobre una coyuntura tremenda para ponernos como
objetivo a ustedes. Nuestro objetivo es otro, lograr lo mejor de todas nuestras
capacidades para abordar y resolver esta situación que nos involucra a todos.
La carta que le remití a usted el pasado 4 de marzo sigue teniendo para nosotros
plena vigencia. Y mantengo la posición.
Decía: “estamos a su disposición para colaborar en cuanto sea preciso, a fin
de dar respuesta a la situación generada por el coronavirus en nuestra
Comunidad.” Y, “desde luego, cuente con nosotros para propiciar las medidas
que estime el Gobierno más adecuadas”.
Pero hay, en primer lugar, dos aspectos que no compartimos de lo sucedido.
Por una parte, que o bien se nos han comunicado en algún caso las decisiones
ya adoptadas, o se nos ha obviado. También se nos ha contestado, pero no
siempre se nos ha atendido o dado respuesta.
Y, en segundo lugar, no compartimos su actitud, en estado permanente de
encontrar que lo que resulta bien obedece a su gestión y lo que no es así es
culpa de otras administraciones o formaciones, por ejemplo, del Gobierno de
España.
Esto nos parece poco autocrítico, injusto, e infecundo desde el punto de vista
de la resolución de los problemas. Ignoro si eso le supone algún otro beneficio,
político o social, pero eso no respondería a lo que a mi juicio es lo primordial. No seguiré, por tanto, ese camino que, como digo, encuentro infecundo para
lo que nos concierne. Es más fructífero que usted no abdique de su
responsabilidad, ni nosotros de la nuestra. Desde ella, con ella, intervengo.
Hoy, 29 de abril, hace 34 años que el Boletín Oficial del Estado publicaba la
Ley 14/1986 General de Sanidad, que creó el Sistema Nacional de Salud. Esta
Ley sentó las bases para uno de los pilares del Estado de Bienestar más
apreciados por la ciudadanía española.
La universalidad de la cobertura, la atención primaria como base del sistema,
la visión integral de la salud y la planificación de los centros y servicios,
orientada a la equidad y cohesión social y territorial, constituyen grandes
logros de la sanidad pública española, que se ha revelado como uno de los
grandes aciertos de nuestra democracia.
La pandemia de COVID-19 ha encontrado dramáticamente a todos los países
del mundo desprevenidos ante una realidad imprevista y ha paralizado
naciones enteras y supondrá un antes y un después en todos los ámbitos de
nuestra sociedad. Ante las características de esta pandemia, los gobiernos se han visto obligados
a movilizar todos los recursos del Estado, incluido el confinamiento riguroso
y prolongado de toda la ciudadanía, afectando la vida social, cultural y
económica. Un confinamiento que en España fue decretado el 14 de marzo por
el Gobierno de la nación, declarando el Estado de Alarma, que hace unos días
ha sido prorrogado por tercera vez por el Congreso de los Diputados, hasta el
próximo 10 de mayo.
La epidemia ha golpeado duramente a España. Ayer contabilizábamos 23.822
fallecidos y 210.000 casos con prueba positiva.
Aunque la epidemia COVID19 ha afectado a toda España, no cabe duda de que la Comunidad de Madrid
ha sido el epicentro de la crisis. La pandemia ha sometido a la sanidad de Madrid a una prueba de estrés
extrema. Ha provocado días de una intensidad terrible, llegando a tener 15.227
pacientes COVID-19 hospitalizados en la Comunidad, cuando el número
normal de camas funcionantes es de poco más de 12.000, y 1.528 pacientes en
Unidades de Cuidados Intensivos, multiplicando por tres las camas de este tipo
disponibles en circunstancias normales. Los servicios de salud pública, de
emergencia, urgencias y atención primaria se han visto saturados, obligados a
trabajar muy por encima de su capacidad y en condiciones muy difíciles.
Madrid ha sido también, tristemente, el epicentro de las muertes de la crisis en
España. Desde su comienzo hasta ayer habían fallecido en hospitales 8.048
personas. Pero, contando también los fallecimientos atribuidos a COVID-19
fuera de los hospitales, el total son 13.704 fallecidos, y de ellos, 5.811 en
centros residencias de mayores. Ante una tragedia así, tenemos la obligación
moral y política de preguntarnos qué ha pasado y sacar consecuencias.
Con los
datos oficiales de que hoy disponemos, la Comunidad de Madrid tiene un
tercio de los fallecidos con test positivo de España.
En esta crisis, el personal sanitario está dando lo mejor de sí mismo,
generosidad y profesionalidad en condiciones muy duras y difíciles. Muchos
profesionales se han infectado, otros han sufrido la forma grave de la
enfermedad, e incluso tenemos que lamentar el fallecimiento de varios
sanitarios. Mi reconocimiento y respeto más profundo para todos ellos, junto
con nuestro compromiso de trabajar para fortalecer la sanidad madrileña.
Es preciso dejar constancia de que el Gobierno de la Comunidad de Madrid
tiene competencias plenas, tanto de los servicios de salud pública como de los
servicios sanitarios del Sistema Nacional de Salud.
La salud pública es competencia de la Comunidad desde principios de los años
80. Una de sus funciones principales es la vigilancia epidemiológica y el
control de las enfermedades. Y tuvo un desarrollo muy potente, contando
incluso desde 2002 con un Instituto de Salud Pública, pero en 2008 la señora
Aguirre suprimió no solo el Instituto sino también la Dirección General de
Salud Pública, que no fue recuperada hasta la Legislatura pasada, cuando su
Partido perdió la mayoría absoluta en esta Cámara. Es decir, la Comunidad ha
estado siete años sin esa Dirección General, y no se ha recuperado la capacidad
perdida, una capacidad técnica crítica, tanto para alertar a tiempo brotes y
epidemias, como para hacerles frente. Y la crisis COVID-19 es una crisis de
salud pública.
Por su parte, los servicios sanitarios del Sistema Nacional de Salud son
responsabilidad de la Comunidad de Madrid desde el 1 de enero de 2002.
Es
obligado recordar que con los Gobiernos de su Partido, presupuesto tras
presupuesto, se ha aprobado la inversión más baja por persona de España.
Indudablemente, esto tiene un reflejo en los recursos y capacidades disponibles
(bajo número de camas por habitante, mayor número de personas por
profesional médico y de enfermería en atención primaria, etc.). En 2005
teníamos 2,04 camas por 1.000 habitantes, cifra que bajó a 1,8 en 2018;
mientras la población creció un 15%, las camas solo un 2%. La sanidad
madrileña estaba ya al límite de su capacidad hospitalaria antes de la crisis.
Es cierto que ningún sistema sanitario del mundo está preparado para hacer
frente a una demanda explosiva de camas hospitalarias de agudos como la que
ha supuesto, y está suponiendo aún, la crisis COVID-19, pero el Servicio
Madrileño de Salud tenía su capacidad hospitalaria afectada y no estaba
especialmente bien preparado.
Señora presidenta, su Gobierno tiene plenas competencias en todo lo que
concierne a la regulación, ordenación, gestión e inspección de los centros
sociosanitarios, residencias de mayores y de personas con discapacidad, de
acuerdo con las condiciones creadas por el Real Decreto 463/2020 que
estableció el Estado de Alarma, que le ha dado nuevos y potentes instrumentos
para hacer frente a la crisis con todos los recursos necesarios públicos y
privados.
La respuesta política incluye el desempeño eficaz de la gestión en todos los
ámbitos de responsabilidad del Gobierno, pero también la exigencia
democrática de rendir cuentas ante la ciudadanía y sus representantes en la
Asamblea de Madrid.
Señora presidenta, su Gobierno no ha respondido adecuadamente a las
exigencias que tiene en cuanto a información pública. Es un hecho que hasta
el pasado día 22 de abril su Gobierno no ha empezado a ofrecer información
diaria sobre la situación de la epidemia en la Comunidad. Tampoco ha
respondido usted, ni el Consejero de Sanidad, a la necesidad de comparecer
regularmente ante los medios de comunicación sometiéndose a sus preguntas,
y no hablo de entrevistas.
No voy a entrar en un análisis detallado de la gestión de la crisis sanitaria por
parte de su Gobierno. Para ello, hemos pedido un Pleno Monográfico, que
confío propicie la mayoría que apoya a su Gobierno en la Mesa de la
Asamblea.
Desde un punto de vista organizativo y gestor, quizá el logro sanitario más
destacable de la crisis es el gran esfuerzo en reconvertir eficazmente, en un
tiempo récord, y en condiciones muy difíciles, todo el sistema hospitalario del
Servicio Madrileño de Salud, adaptándolo a las necesidades de COVID-19,
ampliando significativamente el número de camas de hospitalización y
multiplicando las de UCI. En este logro es de justicia reconocer el mérito de
los directivos de los hospitales, jefes de servicio y de los profesionales de todos
y cada uno de los hospitales madrileños.
Hay, sin embargo, un aspecto del hospital IFEMA que es obligado comentar.
Me refiero a sus `costes de oportunidad´, no a ninguna cantidad económica,
sino a lo que se pierde, deja de hacer o tener. Para poner en marcha este
hospital han cerrado 102 centros de atención primaria y los SUAPs (Servicios
de Urgencia de Atención Primaria). Con ello, han descargado toda la atención
sanitaria de la crisis COVID-19, y de las demás patologías, en las urgencias
hospitalarias. Razón añadida por la que en los días más álgidos de la crisis
llegaron a un grado de saturación insoportable.
Así, algunos hospitales que estaban en momentos muy dramáticos como los
de Alcalá de Henares, Leganés o Alcorcón, entre otros, demoraron, por las
reticencias de la Consejería, la instalación de medios excepcionales, siendo sus
alcaldes quienes movilizaron los recursos junto con Delegación del Gobierno,
la UME y las propias gerencias. Situación de saturación que se produjo,
además, en otros muchos hospitales como, 12 de Octubre, La Paz, etc.
Afortunadamente, hoy podemos decir, con prudencia siempre, que hemos
dejado atrás por ahora lo peor de la crisis sanitaria. El gran descenso habido
en número de casos nuevos, en pacientes hospitalizados y en Unidades de
Cuidados Intensivos, y sobre todo en fallecimientos es (si cupiera hablar así)
muy positivo y permite pensar construir la nueva normalidad de la postepidemia inmediata.
Haber superado la fase álgida de la crisis es un gran logro colectivo. De toda
la sociedad, también de usted y de su Gobierno y, cómo no, del Gobierno de
España. Esperamos, señora presidenta, que evite apropiarse de los logros como
propios y exclusivos y achaque a sus rivales políticos todos los fallos y
problemas. Si lo hace, corre el riesgo de propiciar un debate estéril, y además
socialmente corrosivo, en el que fluyan razones y argumentos sobre si los
avances logrados lo han sido a causa de su Gobierno o, más bien, por el
contrario, a pesar del mismo.
La situación actual sigue siendo compleja y son muchas las dificultades a los
que nos vamos a enfrentar en la sanidad madrileña. En primer lugar, porque la
epidemia ha agravado y agudizado los problemas que el Servicio Madrileño
de Salud venía arrastrando desde hace tiempo. En segundo lugar, porque
retomar la actividad sanitaria normal en la post-epidemia COVID-19 obliga en
las semanas y meses próximos a una muy compleja reorganización de los
hospitales y centros de salud, incluido un refuerzo sin precedentes de los
servicios de salud pública y de atención primaria.
Al respecto, señora presidenta, hay dos propuestas que no admiten dilación:
1ª. Contratar a las nuevas promociones de especialistas que terminan a finales
de mayo su especialidad.
2ª. No precipitarse en prescindir del personal contratado para hacer frente a la
epidemia. Se trata de 8.539 sanitarios con experiencia con los que deberíamos
seguir contando.
Ahora bien, lo más terrible y doloroso es lo sucedido en las residencias de
personas mayores. La situación viene siendo muy polémica. Durante años
hemos señalado la falta de recursos y reclamado una atención de calidad. Las
residencias han sido sancionadas entre 2014 y 2019 más de un centenar de
veces. Tras diversas acciones, en julio de 2019 el Defensor del Pueblo obligó
a abrir una actuación de oficio por el alto número de expedientes sancionadores
y los familiares se han venido organizando ante la falta de respuesta de la
Comunidad Madrid. En 2016, los propios trabajadores de las residencias
denunciaron la situación en la Asamblea. Las palabras de negación y
minimización del problema del entonces consejero constan en las
hemerotecas.
La pandemia ha amplificado lo ya latente y lo ha mostrado con total
contundencia ante la sociedad. La causa de los fallecidos y enfermos en las
residencias de mayores por COVID-19 es la de un virus que afecta gravemente
a personas con diversas enfermedades o enfermedades previas, pero la
responsabilidad de su propagación obedece a un escenario especialmente
frágil, incapaz de hacer frente a algo que se ha demostrado de la forma más
trágica (5.811 fallecidos).
Resulta manifiesto el insuficiente control por parte de los servicios públicos
regionales y en plena crisis, con cambios de estrategia, sin logros claros,
además de la opacidad que existe y ha existido. Aún hoy seguimos sin conocer
datos pormenorizados y la situación en cada residencia. Es imprescindible
saberlo.
Nuestra propuesta es que los derechos de las personas mayores y de las
personas con discapacidad sean un eje fundamental del pacto de
reconstrucción que debemos hacer. Las residencias de mayores, así como
todos los servicios de cuidado han de revisarse. Han de estar bien preparadas.
Es necesaria más presencia y mayor control de las instituciones públicas, con
procedimientos transparentes y evaluaciones constantes. Y debemos hablar del
modelo, conscientes de que se trata de centros que precisan atención
sociosanitaria para personas, en muchas ocasiones, en situación de diversas
formas de dependencia.
Ciertamente, ha faltado material de protección, y ello ha tenido efectos bien
negativos. No es cuestión de no asumir cada quién su responsabilidad.
Podemos entrar en comparación de cifras y hacer cada cual un relato.
Disponemos de variada, y a veces enfrentada información, más que, en
algunos casos, de los procesos de distribución de los recibidos por la
Comunidad. Sabemos lo difícil de su adquisición en un mercado internacional
con colapso por la intensidad de la demanda, complejísimo y con reglas poco
claras o muy discutibles. Pero ¿falló la logística? Nadie impidió a su Gobierno
que comprara. Ni retuvo material. Otras comunidades menos propensas a las
controversias se anticiparon.
No olvidamos la labor de su Gobierno para lograr material y nos alegramos
cada vez que se consigue. Pero no obviemos que por parte del Gobierno de
España solo en mascarillas, por ejemplo, se han entregado en Madrid
14.281.209 unidades.
La crisis sanitaria, la pandemia del COVID-19, ha inaugurado, a la vez, un
escenario de incertidumbre en el ámbito social y económico a nivel regional,
europeo y global. Y las proyecciones macroeconómicas de hace unos meses,
no solo no sirven, sino que las revisiones que vamos conociendo son
inquietantes.
Y el impacto económico está siendo enorme, en las empresas, sobre todo en
las PYMES, en sus trabajadores, en los pequeños comerciantes, en autónomos
y sus familias. Son muchos los sectores afectados, pero es imprescindible
desarrollar una nueva estrategia turística para la región, con medidas concretas
para lo que queda de 2020.
O lo esencial que ha resultado nuestro sector primario. Los madrileños
necesitamos a agricultores y ganaderos. Toda ayuda será poca para un sector
decisivo y que precisa actualizarse.
Es necesario tomar medidas de carácter urgente, que ayuden a contener el
impacto económico negativo y el mantenimiento de empresas y del empleo.
Se deberá, a la vez trabajar por la prevención de los riesgos laborales y
garantizar la protección social de las familias y las personas más vulnerables.
En esta situación ha alcanzado incluso a grandes sectores de la clase media.
Concretamente, los datos iniciales de la Comunidad de Madrid, ofrecidos
desde las consejerías económicas del Gobierno regional, hablan de que el
impacto sobre el PIB será de una caída entre el 5,2 y el 10,2% del mismo, en
el peor de los escenarios. Eso supondría una pérdida de entre 230.000 a
330.000 puestos de trabajo, siendo muy acusada en las PYMES madrileñas, en
no pocos casos hasta su desaparición.
Se trata de evitar ratificar este escenario. No podemos seguir esperando o
parcheando con medidas inconexas, y sin consensos tanto sociales como
políticos.
La región partía en febrero de 2020 de un paro registrado de 352.896 personas.
Es importante recordar que este dato estaba por encima de los de paro
registrado de 2008, año del inicio de la última crisis financiera, cuya media fue
281.045. Lo cual implica que nuestro mercado de trabajo presentaba
debilidades. La posición de partida antes de la crisis del COVID-19 no era la
mejor. Ya en marzo, se incrementa el paro registrado hasta 363.760; y los datos
de abril no serán tampoco positivos. Hay que desplegar propuestas para evitar
el peor de los escenarios indicados anteriormente.
Con el objetivo de ayudar a no destruir tejido productivo y los empleos
asociados, se ha facilitado y promocionado la figura del ERTE. En nuestra
región se han presentado hasta el 23 de abril 72.848 expedientes, que afectan
a 443.361 trabajadores. El 84% de estos ERTEs corresponden a PYMES de
uno a diez trabajadores. Es preciso apoyar tanto a estas empresas y a los
trabajadores para que puedan salir con éxito del ERTE, ya que en no pocos
casos la prestación percibida, que asume el Estado, es inferior al salario que
percibían anteriormente y causa dificultades económicas en sus hogares.
En marzo de 2020 había en nuestra región 404.004 autónomos. Según los
últimos datos, en la Comunidad han solicitado la prestación por cese de
actividad 122.680. De ellos, se habían gestionado ya 112.500, con el esfuerzo
económico correspondiente, quedando exonerados del pago de las cuotas de
seguridad social y con una prestación mínima de 661 euros al mes.
Consideramos que las propuestas que generen apoyo a este colectivo son
prioritarias y bienvenidas. Pero, para ser eficaces no solo deben ser anunciadas,
sino ejecutadas con celeridad.
Otras comunidades han emprendido ya el viaje del acuerdo económico,
político y social y ya han adoptado medidas que están poniéndose en práctica.
Comunidades de distinto signo político, como Castilla y León o la Generalitat
Valenciana.
Esta crisis ha revelado otra realidad inequívoca, la desigualdad educativa, bien
patente en estos días de confinamiento. Ha de situarse en el centro de nuestras
actuaciones políticas si queremos afrontar esta crisis con un horizonte
adecuado.
O a las personas más vulnerables de nuestra sociedad, como las mujeres
víctimas de violencia de género, a las que este confinamiento se les ha hecho
aún más penoso, y necesitan de la Administración regional más que nunca.
Para eso, lo más importante es, a nuestro juicio, señora presidenta, la actitud
de su Gobierno, la suya propia, y la valoración que hace de esta situación.
Desde luego, lo primordial es tener bien presentes a los fallecidos, a los
infectados, a sus familiares. En Madrid, en un número extraordinariamente
elevado. Pero precisamente por respeto a ellos, es indispensable que centremos
la atención en propiciar puntos de encuentro. Pero no es comprensible que no
corresponda al sentido y al contenido de nuestra colaboración, con una
disposición y un discurso público que lidere los procesos de resolución de los
problemas, más que de permanente conflicto.
Y no solo por las energías y el tiempo que eso requiere, sino porque eso no
incide en que se resuelva problema alguno. Todo queda entonces reducido a
una cuestión de poder.
No dudo de que ustedes han trabajado con intensidad.
Evidentemente no
siempre con acierto. Suele ocurrir. Pero no seré yo quien les eche en cara lo
que sin duda ha sucedido contra su voluntad, contra la voluntad de todos. Pero
sí es su competencia, la de la Comunidad de Madrid, la del Gobierno de
Madrid, analizarlo. Y con una actitud de coordinación y de colaboración con
las otras comunidades y con el Gobierno de España. ¿Por qué tantas veces se
limita a decirnos lo que ha hecho o va a hacer y no cuenta seriamente con los
grupos parlamentarios para buscar conjuntamente cómo proceder? ¿Encuentra
que somos un obstáculo, una molestia con la que ha de convivir?
Estamos aquí por decisión ciudadana, amplia, por cierto, para construir, para
aportar, para analizar y en su caso criticar. Y no simplemente para ratificar.
Necesitamos más participación efectiva. No somos una consultora.
Por todo ello, le reitero que, dada la situación generada, en una Comunidad
singularmente afectada por la crisis, y las secuelas de la misma, desde el
sentido de responsabilidad y con la máxima voluntad de afrontarla, nuestro
Grupo está dispuesto a participar en un proceso de reconstrucción, con otra
ambición, porque es una urgencia, la de un acuerdo político y social.
Necesitamos un diálogo sincero y abierto, con todos los grupos, con los
municipios y con los agentes sociales, en la atenta escucha a una población
que demanda un acuerdo de reconstrucción. Con estrategia y con proyección
presupuestaria.
Debemos pactar también las diferencias y buscar lo que nos une con una
propuesta estructurada en varios ejes:
1. Fortalecer las áreas de competencia autonómica: sanidad, dependencia,
servicios sociales de calidad y educación.
2. Agilizar las respuestas económicas y para el empleo, complementando
todas las medidas del Gobierno central desde lo autonómico.
3. Contar más con los municipios de la región. Es urgente un pacto local y
generar las condiciones para una mejor coordinación y participación de
los ayuntamientos en la resolución de los problemas derivados de esta
pandemia.
4. Comprometernos a las modificaciones legislativas presupuestarias
necesarias para lograr los objetivos derivados del trabajo que se realice.
5. Trabajar por conseguir una masiva implicación de la Unión Europea en
la recuperación económica y social, obteniendo y optimizando al
máximo los recursos comunitarios para afrontar las consecuencias de la
crisis en la región.
Busquemos lo que nos une. Pensamos distinto, desde luego. Pero a partir
de ello se ha de fraguar un acuerdo. La situación es de emergencia. ¿Es que
no está claro? ¿Qué otra alternativa cabe?
El Pleno de la Asamblea de Madrid se reunirá en sesión ordinaria, el día 29 de abril (miércoles) de dos mil veinte, a las diez horas, en el Salón de Plenos de su sede (Pza. de la Asamblea de Madrid, núm. 1), para deliberar y resolver sobre el siguiente
ORDEN DEL DÍA
1 Comparecencias
1.1 Expte: C 475/20 RGEP 9589
Destinatario: Sra. Presidenta del Gobierno, a petición propia.
Objeto: Gestión llevada a cabo por el Gobierno Regional en relación con la pandemia del Covid-19 en la Comunidad de Madrid.
Intervención de Pedro Sánchez, Presidente del Gobierno, el pasado 25 de abril de 2020.
El Consejo de Ministros aprobará el martes el Plan para hacerla “de forma gradual, asimétrica, pero coordinada”. “La desescalada será en equipo”, de todo el país.
“Durante este trayecto la prudencia y la unidad han de ser nuestras guías”. El secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado este sábado que, la desescalada podría empezar el mes que viene. “Debemos ser muy prudentes porque no disponemos de un manual infalible”, ha advertido el Presidente. “Si la evolución actual se mantiene y, si cumplimos las condiciones marcadas por la Organización Mundial de la Salud, ya entrado mayo podemos plantearnos el inicio de la segunda etapa, la desescalada”
Un primer paso podría darse a partir del 2 de mayo: “Si la evolución prosigue en un sentido positivo como hasta ahora, a partir del 2 de mayo se permitirá la salida para realizar actividad física individual y paseos con las personas con las que convivimos, siempre en las condiciones que nos marquen las autoridades sanitarias”.
Sánchez ha anunciado que el martes, el Consejo de Ministros aprobará el Plan de Desescalada que se lleva preparando tres semanas “basado en el criterio de los expertos”. Será una desescalada “gradual” porque “no recuperaremos toda la actividad y movilidad social”, “asimétrica” porque “la pandemia no ha golpeado a todas las zonas del país con la misma intensidad” y “coordinada” porque “se regirá por unas mismas reglas, aunque se apliquen a velocidades diferentes y en espacios asimétricos”. Y todo el proceso de desescalada “se regirá por un mismo Cuadro de Mandos Integral para todo el país” e integrará “varios marcadores que serán valorados tanto desde un punto de vista cuantitativo como cualitativo” y a los que podrá tener acceso la ciudadanía.
“A diferencia de lo que aún sucede en esta primera etapa de confinamiento general, en la desescalada no avanzaremos todos a la misma velocidad, pero sí con las mismas reglas. La máxima será una: entramos juntos y saldremos juntos como país. La desescalada será en equipo” y ha recalcado el presidente del Gobierno: “Mediremos cada paso en cada lugar y antes de seguir avanzando consolidaremos los pasos anteriores”. Y precisamente ha solicitado a los padres cumplir “a rajatabla” las medidas de seguridad y prevención que se recomiendan para las salidas de los menores a partir de este domingo.
“ENTRAMOS JUNTOS Y SALDREMOS JUNTOS COMO PAÍS”
“Los resultados que hemos obtenido en la primera etapa los hemos logrado gracias a la unidad que hemos mostrado como país. Nuestra corresponsabilidad nos protege”, ha insistido Sánchez desde La Moncloa. Y ha advertido de que “hay que evitar entrar en una carrera por el descenso”. “Entramos juntos” en la crisis de la pandemia “y saldremos juntos como país”, ha repetido Sánchez, que también ha insistido en que “lo importante es evitar un error: el error de la división y el enfrentamiento” y por eso ha pedido “unidad”. “Nuestra obligación en ponernos de acuerdo” en el Congreso, en las Comunidades Autónomas y ayuntamientos. “Todos sabemos que navegamos en la misma barca y nos mantendremos a flote y llegaremos a puerto si remamos juntos”.
También ha solicitado la unidad de la Unión Europa, ahora mismo la zona más azotada por la epidemia y confía en que salga adelante el gran Fondo de Recuperación de hasta 1,5 billones de euros “siguiendo la lógica que reclamaba España y otros países de desplegar un Plan Marshall de Reconstrucción”.
Como en todas sus intervenciones, el presidente del Gobierno ha agradecido a los españoles su sacrificio de estas semanas, la labor de los sanitarios y de los trabajadores de los sectores esenciales y ha trasladado su “afecto y solidaridad a quienes han perdido a un ser querido; nuestro deseo de pronta recuperación a quienes sufren la enfermedad, y mi gratitud a todos, por el coraje y la disciplina con la que estamos luchando contra el virus”.
Intervención de Ángel Gabilondo, Portavoz del Grupo Parlamentario Socialista en la Asamblea de Madrid a la Presidenta de la Comunidad de Madrid en el pleno del pasado 24 de abril de 2020.
Ángel Gabilondo solicita a la presidenta de la Comunidad que promueva un acuerdo de reconstrucción social y económica en la regiónpara abordar la crisis provocada por el COVID19 y sus secuelas
“Señora presidenta, ¿va a promover su Gobierno el acuerdo entre todos los partidos, agentes sociales y municipios para hacer frente a la crisis del COVID19?”
Madrid, 24 de abril de 2020. El portavoz del Grupo Parlamentario Socialista en la Asamblea de Madrid, Ángel Gabilondo, ha preguntado hoy en la Sesión de Control telemática, la primera que se celebra desde que comenzó la crisis sanitaria provocada por el COVID19, si va a promover un acuerdo social y económico en la región para abordar la situación actual.
“Desde el dolor por las víctimas y el agradecimiento a tantos, singularmente al personal sanitario, no sé qué más nos tiene que ocurrir para que nos demos cuenta de que esta situación requiere otro comportamiento político. O trabajamos unidos y coordinados o no habrá forma de afrontarla. Y eso exige no reducir la acción política del Gobierno a contactos, a encuentros, a mera constatación de las diferencias. No digo que no actúen, pero no es satisfactorio simplemente reunirse para dar cuenta de lo decidido. Se requieren instrumentos articulados institucionalmente, espacios de colaboración así mismo institucional, todo un proceso y un procedimiento participativo para hacer frente a esta complejísima coyuntura y sus secuelas. Y le solicitamos que usted como presidenta los promueva”.
Según Gabilondo, “cualquier camino que considere que esto es muy grave, sí, pero incidental, y que podremos recuperar `la normalidad´, entendiendo como tal una vuelta al modo de proceder social y político anterior es un error. No bastará con el apoyo de los afines. Esta crisis es de otra envergadura. Nuestro Grupo Parlamentario está dispuesto a participar en un proceso de reconstrucción, con otra ambición, por responsabilidad y porque es una necesidad. Pero lo queremos hacer con todos los grupos. Y no solo con ellos. Se precisa el concurso de los municipios, que están trabajando denodadamente, tomando medidas y acciones, cada cual según su posibilidad y sus medios, no siempre suficientes. Desde el respeto a su autonomía, demandan coordinación. Y con los agentes sociales, dada la constatación de que no pocos de los documentos hasta ahora elaborados, por ejemplo, sobre el empleo, han quedado desbordados por los hechos. Es el momento decisivo. De no ser así, no habrá efectiva comunidad, y el impulso ciudadano se tornará en despecho hacia las instituciones, y en concreto, hacia su Gobierno”.
“Ante un escenario de impacto, se requerirá acordar los parámetros de la desescalada gradual. ¿O piensa elaborar su Gobierno, sin articularse con el de España y con la Unión Europea, con la actual inercia, un proyecto que sostenga los servicios públicos y el tejido social y empresarial?
Por eso le pido, en este primer Pleno en la crisis, que promueva un acuerdo de envergadura, con estrategia y proyección presupuestaria, para hacer frente a la crisis del COVID19. No se encierre en la añoranza de un retorno a una situación que no volverá a ser igual. Es necesario cuidar y salvar vidas pero, para que lo sean de verdad, no cabe el desamparo social. Póngase a ello, presidenta. Pongámonos en ello”, subrayó el portavoz socialista.