viernes, 19 de noviembre de 2021

Ángel Gabilondo, nuevo Defensor del Pueblo.

 


La elección de Ángel Gabilondo como Defensor del Pueblo es una buena decisión. Y dentro del adjetivo bueno incluyo todo un universo de palabras que conforma esa definición, es decir, tanto en la vertiente personal como en la calidad y cualidad profesional del que ya es, desde ayer, Defensor del Pueblo. 

Parafraseando a D. Antonio Machado, Ángel es, en el buen sentido de la palabra, bueno.

Que Ángel Gabilondo hubiera sido un magnífico presidente de la Comunidad de Madrid queda fuera de toda duda. En estos tiempos de necesidad de la política con mayúsculas en la Comunidad de Madrid la templanza, el sosiego y la determinación ideológica de Ángel hubieran conseguido grandes acuerdos desde la sensatez, siguiendo la línea marcada por el presidente Pedro Sánchez.

Pero eso es hablar del pasado, y a Ángel eso le gusta poco.

Por delante queda un apasionante trabajo, protegiendo al pueblo, a ese conjunto de personas que conformamos la gente humilde y común del país.

Con Ángel Gabilondo hemos ganado un buen Defensor del Pueblo, alguien que aportará soluciones justas para todos y todas, que se ocupará de la ciudadanía.

Y, por supuesto, mi agradecimiento a Paco Fernandez Marugán.

¡Enhorabuena Ángel!